Más de mil años de historia.

Desde el año 960, Masía Aubareda ha atravesado generaciones, transformaciones y siglos de historia.

Hoy seguimos escribiendo un nuevo capítulo con el mismo respeto por su esencia.


Algunas casas se construyen.

Otras se heredan, se aman, se cuidan y se transmiten.

Los orígenes

Las primeras piedras de Masía Aubareda se remontan aproximadamente al año 960, ya que hay un documento que es el más antiguo encontrado que la cita junto con el Castell de Tous, pero se cree que su historia es mucho mas antigua. A lo largo de más de un milenio, la masía ha vivido numerosas etapas: fue torre de vigilancia del Castillo de Tous, vivieron la orden de los hospitalarios más de 200 años, acogió durante un tiempo a un sacerdote y prestamista que canvió la historia de la casa y ha sido testigo de la historia de la comarca generación tras generación.

Una historia de familia

A principios del siglo XVIII, la familia de Martí llegó a Masía Aubareda. Desde entonces, la masía ha pasado de generación en generación, convirtiéndose en mucho más que una casa: un legado familiar que cada generación ha cuidado y enriquecido con respeto y dedicación.

Un nuevo capítulo

En 2020 comenzó una nueva etapa. Iniciamos una restauración con un objetivo muy claro: preservar la esencia de la masía y prepararla para las generaciones futuras.

Creemos que cada generación tiene la responsabilidad de aportar su piedra al edificio, cuidando el patrimonio recibido para transmitirlo, aún mejor, a quienes vendrán después.